Gracias al conocimiento ancestral, y a sus probadas propiedades terapéuticas, los aceites esenciales son muy conocidos y utilizados en todo el mundo. Sin embargo, existe un desconocimiento sobre la producción de los aceites esenciales y sobre sus múltiples y diversos usos. En esta nota, repasamos qué son, de qué forma se producen y enumeramos los distintos usos que se le puede dar. 

Aceites esenciales: un antiguo método de cosmética y medicina 

 

Aceites esenciales

 

Los aceites esenciales son concentrados de materia prima vegetal, intensamente aromáticos, compuestos de sustancias químicos naturales. Son considerados una de las formas más antiguas de cosmética y medicina y pueden utilizarse como remedio casero en numerosas situaciones. Estos aceites se pueden extraer de diferentes órganos de las plantas como raíces, flores, frutos, hojas y tallos. Técnicamente los aceites esenciales son metabolitos secundarios lipófilos de las plantas, no grasos, volátiles y ligeros (poco densos). De hecho, su peso molecular está por debajo de las 300 unidades. Son insolubles en agua, levemente solubles en ácido acético y solubles en alcohol, grasas, ceras y aceites vegetales. Se pueden oxidar por exposición al aire.  

Procesos de elaboración: destilación, prensado o extracción 

Existen varias vías para elaborar aceites esenciales. El más frecuente es la extracción en corriente de vapor (destilación). Para este proceso se utiliza un destilador. Allí se coloca el material de la planta y luego se pasa vapor calienta a través de este. El calor rompe la cámara de almacenado del aceite esencial en la planta y libera el aceite hacia el vapor. Luego, el vapor sube dentro del destilador, que condensa el vapor en agua. Al final de la condensación, el agua y los aceites esenciales se recogen en un recipiente conocido como “balón de destilación”. La solución se separará en aceite esencial e hidrolato, que es el agua que se recoge al finalizar un proceso de destilación.  

La destilación es un proceso delicado que requiere experiencia y supervisión constante. Existen varios criterios relevantes a la hora de la destilación, entre ellos mantener una presión adecuada, utilizar agua de manantial y, sobre todo, se debe vigilar el almacenamiento y la conservación, que debe realizarse en tanques herméticos inalterables dentro de una bodega fresca. Además de la destilación, existen métodos específicos para flores y frutos. Por ejemplo, el prensado se utiliza para extraer esencias de la familia de los cítricos, y para aceites de flores delicadas como el jazmín o las rosas, se utiliza la extracción con solvente. 

Antiséptica, relajante, regenerativa: las propiedades de los aceites esenciales 

 

Aceites esenciales 2

 

Como vimos, las propiedades de los aceites esenciales son diversos y dependen del método de uso. Algunas de las moléculas presentes de ciertas plantas poseen gran interés terapéutico, lo que ha dado origen a la aromaterapia. Algunas de estas acciones, por sus efectos sobre la piel, han encontrado también su aplicación en cosmética. Además, las esencias naturales poseen propiedades organolépticas de gran interés para la industria. Cada aceite esencial varía en su composición natural, por lo que los aromas y beneficios son únicos para cada especie de planta que los produce. En este artículo abordaremos algunos de ellos.  

  • Acción antiséptica 

Los aceites esenciales tienen una acción antiséptica frente a un gran número de bacterias patógenas, incluidas ciertas cepas antibiorresistentes. Algunos aceites son también activos frente a hongos inferiores responsables de micosis e incluso frente a levaduras (Candida sp.).  

  • Propiedades irritantes 

Si se utilizan de forma tópica,  aumentan la microcirculación, e incluso provocan una ligera acción anestésica local. De esta manera, se pueden utilizar para aliviar esguinces, agujetas, distensiones y otras algias articulares o musculares. A través de la vía interna, producen vasodilatación, y tienen un efecto diurético, además de estimular los movimientos del árbol bronquial. 

  • Acción espasmolítica y sedante 

Los aceites esenciales con anetol (como el de mentas o el de verbena) son eficaces en disminuir o suprimir los espasmos gastrointestinales. Al intensificar la secreción gástrica, se los califica como digestivos. 

  • Otras propiedades 

La mayoría de los aceites, en mayor o menor medida, actúan como regeneradores celulares, antibióticos y relajantes. Por otro lado, también poseen efectos regeneradores para pieles secas, irritadas o congestionadas. Por último, algunos aceites esenciales, como el de romero o eucalipto, tienen propiedades muy beneficiosas para el cabello, ya sea saneando el cuero cabelludo, o estimulando el crecimiento del pelo.
 

Aceites esenciales: una alternativa a los productos sintéticos 

Todas estas propiedades hacen que el uso de los aceites esenciales crezca año tras año. De hecho, se proyecta que el mercado  crezca un 8.6% hasta 2025. Actualmente, son utilizados en diversas industrias, como la industria alimentaria y la farmacéutica, y por supuesto en industrias relacionadas con el cuidado personal. Al estar elaborados a partir de plantas, los aceites esenciales ofrecen una interesante alternativa a los productos sintéticos.  

De hecho, tanto la Comisión Europea como la FDA estadounidense registraron que algunos de los componentes de los aceites esenciales pueden emplearse como aditivos alimentarios. Además, dadas sus propiedades antimicrobianas, estos compuestos podrían ser también usados como conservantes. De esta manera, pueden funcionar como conservantes alternativos a los conservantes químicos sintéticos tradicionales. Los compuestos antimicrobianos de origen natural, como los aceites esenciales, pueden reemplazar o disminuir la dosis de los conservantes artificiales. 

¿Cómo se utilizan? 

Al ser sustancias muy concentradas, los aceites esenciales siempre han de usarse diluidos en otros elementos como aceites vegetales, agua o arcillas. A nivel general, existen tres vías de utilización de los aceites esenciales:  

  • Aromático 

Se puede utilizar un difusor, o añadir unas gotas de aceite esencial al agua caliente para inhalar el vapor. Esta es una de las formas más seguras de hacer uso de los aceites. Los aceites esenciales son rápidamente percibidos por los receptores del olfato, que tienen un vínculo directo con el sistema límbico y pueden provocar poderosas respuestas fisiológicas, mentales y emocionales. Difundir aromáticamente un aceite esencial, es uno de los métodos más simples para inducir los efectos edificantes, calmantes o estimulantes de los aceites esenciales. 

  • De forma tópica 

Los aceites esenciales tienen pesos moleculares bajos y son solubles en lípidos. Esto quiere decir que penetran fácilmente en la piel y una vez absorbidos, permanecen en el área aplicada para un beneficio localizado, por esa razón es un método muy efectivo para aplicarlos. Los aceites esenciales hidratan y nutren en profundidad dejando un tacto aterciopelado sin sensación grasa en la piel. El uso tópico tiene varios beneficios, como la regeneración de la piel y la estimulación de la microcirculación.

  • Interno 

Los aceites esenciales se pueden ingerir en forma de píldoras, aunque en este caso tiene que ser un especialista el que haga la prescripción y la posología. Cuando se ingieren, estos entran directamente al torrente sanguíneo a través del tracto gastrointestinal. Desde ahí se transportan por el resto del cuerpo, y se absorben fácilmente por todos los órganos del cuerpo, incluido el cerebro. Después son metabolizados por el hígado y otros órganos antes de ser evacuados.